Hola a todxs.
Para este cuarto reto he decidido contar un poco mi
experiencia en estos últimos años en un aspecto que considero muy importante de
trabajar: la ansiedad en los cursos bajos.
En el primer curso de educación primaria es donde más he
notado la ansiedad incipiente en los alumnos y alumnas. Pasan de unos ambientes
de más libertad y en los que el aprendizaje se realiza de forma inductiva y
cooperativa a una enseñanza algo diferente en la que el currículum entra en
juego al igual que lo hacen conceptos como “deberes”, “controles”, “exámenes” o notas.
Hace un tiempo descuidaba mi vocabulario con ellos y empleaba
esas palabras con la misma normalidad con la que las usaba en cursos
superiores, donde están más que acostumbrados a ellas. Tras comprobar que son
palabras que a mis niñxs les asustan, procuro cambiar el discurso y donde
quiero hablar de deberes, les hablo de tareas para repasar lo aprendido, o
retos para que demuestren lo que han interiorizado.
En nuestra clase ya no hay exámenes sino tareas de repaso,
que, aunque yo evalúo como pruebas objetivas y como tal, ya no les asusta tanto
de ese modo.
Respecto a las notas, antes se escribían en la hoja e
incluso se nombraban de forma numérica al dárselas al niño. Ahora procuro hacer
una valoración de sus errores, de sus aciertos, de lo que deben mejorar, sin
mencionar notas y sin hacer valoraciones sobre si está bien o mal. (Sin embargo
si que sigo procurando decirles lo orgullosa que estoy de su trabajo a lo largo
del tema o si creo que deben repasar un poco más (en lugar de decirles que está
mal o que no lo han aprendido)).
Hoy en día doy mucha importancia a las emociones en mi clase
así que en la mayoría de tareas y aspectos de nuestras clases, pregunto a los
alumnos como se sienten, ellos y al respecto de las mismas. Creo que esto es
positivo para ellos porque se sienten más atendidos y escuchados y más parte de
la clase.
También comparto con ellos como me encuentro yo. Antes un
mal día podía desembocar en reacciones más o menos acusadas, como estar más
seria, dar la clase más rápido, con menos juegos, con menos interacción con
ellos. Sin embargo ahora, si creo que algo de lo que me ocurre puede interferir
de este modo, procuro que ellos sepan que, efectivamente, hay algo que ocurre.
Doy mucha importancia a estos aspectos sobre todo en los cursos
bajos porque creo que es la base que consigue que se adapten a las dinámicas de
la educación primaria, a las de clase, que se vayan sintiendo seguros y vayan
construyendo un auto-concepto y una autoestima positivas para enfrentar el
proceso de enseñanza-aprendizaje.
Espero que mi experiencia os haya servido un poquito.
Un saludo y hasta pronto
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